Impactante desenlace en la Premier
De no ser por lo atrapante que es una Copa del Mundo, estaríamos hablando de un mercado de pases descomunal en toda Europa. Y dentro de ese contexto, el Manchester City estaría en el centro de la escena tras su último trato logrado en la Premier League. En una operación impactante, Manchester City alcanzó un acuerdo con Nottingham Forest para fichar al joven centrocampista inglés Elliot Anderson por una cantidad que ronda los 170 millones de dólares.
Anderson, de 23 años, ha pedido expresamente salir de Nottingham Forest y ya se dirige a Estados Unidos para pasar el reconocimiento médico con el club que dirigirá Enzo Maresca, lo que indica que el acuerdo está muy avanzado y prácticamente cerrado.
La cifra del traspaso, alrededor de 116 millones de libras esterlinas (equivalente aproximado a los 170 millones de dólares mencionados), ha sorprendido incluso en un mercado donde los precios se han inflado notablemente.
Anderson es del City.
Se trata de un monto récord para un jugador británico joven y un golpe financiero importante para Nottingham Forest, que resuelve de manera significativa sus problemas de cumplimiento con el reglamento financiero. Para Manchester City, la llegada de Anderson refuerza un mediocampo ya de élite, aportando profundidad, versatilidad y un perfil de jugador inglés.
Elliot Anderson ha demostrado un crecimiento constante en las últimas temporadas con Nottingham Forest. Tras formarse en la cantera del Newcastle United, donde apenas tuvo oportunidades en el primer equipo, su cesión y posterior traspaso definitivo a Forest le permitieron consolidarse como un mediocampista dinámico, con buena llegada al área, visión de juego y capacidad para recuperar balones.
El contrato que firmaría Anderson alcanzaría las seis temporadas, es decir, hasta junio del 2032 y con opción de extenderlo por un año más. Como era de esperarse, la polémica por este traspaso es muy grande porque a entender de muchos, Anderson no está ni cerca de valer ese precio.
Ver más: FC Barcelona teme lo peor: costó 80 millones y es el más criticado del Mundial 2026

