El argentino se metió en un lío grande...
El enojo es enorme y la postura de venderlo al FC Barcelona es inflexible. Julián Álvarez se fabricó un problema enorme en plena Copa del Mundo al revelar el paso que quiere dar en el futuro inmediato. El delantero argentino se declaró transferible porque quiere salir del Atlético de Madrid y sin nombrarlo, dio lugar al sueño de jugar en el FC Barcelona.
"No creo que sea el momento adecuado para hablar de ello, pero tampoco puedo esconderme de ello ni fingir lo contrario. Intento ser una persona honesta y hablé con honestidad con la gente del club, con aquellos con quienes necesitaba hablar. Creo que lo mejor para todos es un traspaso y quiero cumplir mi sueño", fueron las palabras de Julián Álvarez, que detonaron a todo el Atlético de Madrid.
Tras ello, la directiva buscó moverse rápidamente y mediante un comunicado interno a distintos medios españoles, le marcó el límite a Julián Álvarez: "No hay cantidad de dinero con la que el FC Barcelona pueda comprar a Julián Álvarez. No será traspasado al FC Barcelona. O pagan la cláusula de 500 millones de euros o no hay acuerdo".
En ese contexto, la postura del Atlético de Madrid es muy clara y contundente: con cualquier otro club que no sea FC Barcelona, negociamos por 130 millones de euros pero si son los catalanes, será solo por cláusula de salida, algo imposible.
Julián quiere irse del equipo de Simeone.
Lógicamente, como era de esperarse, las versiones explotaron por el aire porque con ese panorama, las chances de otros clubes crecieron fuertemente y el gran apuntado por la directiva del Atlético de Madrid es el Arsenal. Andrea Berta, director deportivo del club inglés y ex directivo del Atlético de Madrid, comenzó a tomar un lugar preponderante en esta historia porque tiene al goleador servido en bandeja.
La idea de Atlético de Madrid sería abrir negociaciones con Arsenal por una determinada cantidad suma de dinero y el traspaso total de Viktor Gyokeres, el delantero de la Selección de Suecia. Álvarez es un fuerte objetivo de Mikel Arteta porque ya está comprobado que puede jugar en la Premier League y para el esquema que utiliza Arsenal es ideal.
Por lo pronto, Julián ahora tendrá que seguir jugando la Copa del Mundo 2026 estando en el centro de la escena de las versiones, acusaciones y algo de tensión. Internamente, muchos no están de acuerdo con el paso que dio porque puede desenfocarlo del Mundial 2026, pero entendió que era necesario en este momento.
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