El mediocampista Millonario solo estuvo un minuto dentro del campo.
El mal momento de River Plate y de Marcelo Gallardo volvió a confirmarse ayer por la noche. La caída por 1-0 ante Argentinos Juniors en La Paternal no solo significó una nueva derrota, sino la segunda consecutiva para el Millonario, que empieza a mirar la tabla y, sobre todo, su rendimiento con creciente preocupación. El equipo del Muñeco no logra reaccionar y la sensación es que cada partido profundiza más las dudas.
Sin embargo, no es únicamente el resultado lo que enciende las alarmas en Núñez. La forma en la que River está perdiendo es lo que más inquieta a los hinchas. En la fecha anterior, frente a Tigre, el equipo mostró una versión muy pobre: fue ampliamente superado por el Matador y nunca logró imponer condiciones. No hubo juego asociado, ni rebeldía, ni respuestas desde el banco.
LA PEOR NOTICIA PARA PORTILLO %uD83D%uDEA8
— Diario Olé (@DiarioOle) February 13, 2026
%uD83E%uDD15 El jugador de River sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha frente a Argentinos Juniors y estará afuera de las canchas entre siete y ocho meses
%uD83C%uDFE5 Ante este panorama, los médicos del Millonario aguardarán a que la zona... pic.twitter.com/Qi6WRGB9Kt
Ante Argentinos Juniors, el desarrollo fue distinto, pero el desenlace igual de preocupante. El Bicho no fue ampliamente superior, pero golpeó en el momento justo y eso le alcanzó. River volvió a exhibir una alarmante falta de ideas, con pocas situaciones claras y una desconexión evidente entre sus líneas. El equipo no encuentra sociedades ni fluidez, y la falta de identidad futbolística empieza a pesar.
Gallardo no logra dar con la fórmula para que el equipo camine. Los cambios tácticos no surten efecto y los nombres que ingresan tampoco modifican la dinámica. A la crisis de juego se le suman problemas físicos que complican aún más el panorama. El plantel pierde piezas importantes y eso limita el margen de maniobra en un momento delicado.
Uno de los golpes más duros fue la lesión de Juan Portillo. El ex jugador de Talleres apenas estuvo un minuto en el campo de juego. En una jugada desafortunada, su rodilla quedó estática y, de inmediato, se tumbó en el césped gritando de dolor. Se tomó la cabeza y la rodilla mientras pedía desesperadamente el ingreso de los médicos, en una escena que heló a todo el estadio.
Tras los estudios realizados este lunes, se confirmó la peor noticia: el futbolista de 25 años sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. De esta manera, deberá permanecer sin actividad durante un lapso estimado de 6 a 8 meses. Una baja sensible que golpea tanto en lo deportivo como en lo anímico dentro del vestuario.
Portillo
Ante este escenario, River tiene una posibilidad reglamentaria. Si así lo solicita ante la Asociación del Fútbol Argentino, se le abrirá un cupo especial de 10 días, desde el momento en que reciba la aprobación, para incorporar un refuerzo. El reglamento de la Liga Profesional de Fútbol contempla esta excepción cuando la lesión supera los cuatro meses de inactividad.
No habrá limitación geográfica para esa eventual incorporación, por lo que el club podrá buscar tanto en el mercado local como en el exterior. Mientras tanto, el presente preocupa y exige respuestas urgentes. River no solo necesita recuperar futbolistas, sino también identidad, funcionamiento y confianza. El crédito de Marcelo Gallardo sigue intacto, pero el equipo debe reaccionar cuanto antes.

