El conjunto español no se rinde y va por él
FC Barcelona tiene un ojo puesto en el mercado de pases. Desde Hansi Flick para abajo, enfocan sus fuerzas en lo deportivo que tiene al club ubicado como líder de LaLiga y en cuartos de final de la UEFA Champions League, donde son serios candidatos al título. Pero para arriba, con Deco a la cabeza, el Barça está empezando a pensar en los fichajes que pueden llegar al Camp Nou después de la Copa del Mundo.
La plantilla del Barcelona mantuvo la base con respecto a la temporada anterior. Nadie pensaba que en la primera campaña de Flick los culés se quedaran con todo en el ámbito nacional. Eso y el hambre de seguir ganando hizo que casi la totalidad de la plantilla siga y le sumaron los refuerzos de Joan García, Marcus Rashford, Joao Cancelo y Roony Bardghji.
La única zona que es constantemente cuestionada es la zaga. La salida de Iñigo Martínez dejó un vacío difícil de reemplazar y la inconsistencia de Ronald Araújo planteo una duda para Flick. El Barcelona se acomodó con lo que tiene y Gerard Martín, quien naturalmente se desempeña como lateral izquierdo, está ejerciendo de segundo central.
Para no volver a sufrir lo mismo, el Barcelona está buscando a un zaguero central y ya no es una novedad que Alessandro Bastoni es la prioridad. La semana anterior se conoció que el italiano dio el visto bueno para fichar con el conjunto español y hoy ya hubo avances.
De acuerdo a la información de Sport Mediaset, el Inter de Milán rechazó una oferta de 45 millones de euros por parte del FC Barcelona. Los italianos precisan conseguir una cifra cercana a los 60 millones de euros y tienen a favor que el contrato del zaguero vence recién en junio de 2028.
El tiempo es aliado del Inter de Milán, pero las pretensiones del jugador, del FC Barcelona. Según el medio, Bastoni percibe un salario cercano a los cinco millones de euros por temporada, mientras que los culés le ofrecen cobrar cerca de siete millones.
El italiano se vio envuelto en una jugada polémica durante su último partido con la Selección de Italia en la que se fue expulsado frente a Bosnia y su país se terminó quedando afuera del Mundial por tercera vez consecutiva.

