El arquero argentino enloqueció y desató una batalla campal
En el Estadio El Alcoraz se estaba jugando el derbi aragonés entre Huesca y Real Zaragoza en LaLiga 2 Hypermotion, con el condimento de que ambos pelean por no bajar a la tercera categoría. Antes del inicio del clásico, la visita estaba por encima de su rival, que a los seis minutos del primer tiempo falló un penal para ponerse en ventaja.
Todo empezó a tomar otra temperatura cuando a los 68 minutos Óscar Sielva, que había malogrado la pena máxima en la primera parte, convirtió el 1-0 por la misma vía que desató la locura en los fanáticos. Esa victoria condicionó el final del encuentro en el que Esteban Andrada, arquero de Zaragoza, perdió la cabeza por completo.
Un tiro libre en mitad de cancha derivó en un empujó del portero argentino a Jorge Pulido, capitán del Huesca, y como ya estaba amonestado, el árbitro le mostró la segunda amarilla y consecuentemente la roja. Allí se desató la locura.
Inmediatamente después, Esteban Andrada se lanzó contra Pulido y, desde atrás, le pegó una trompada en la cara que tiró al suelo al capitán local. Jugadores de ambos equipos se acercaron y formaron un tumulto en el cual el arquero de Huesca, Dani Jiménez, también resultó expulsado por un golpe al argentino.
Puñetazo de Esteban Andrada a Jorge Pulido tras ser expulsado en el Huesca - Real Zaragoza pic.twitter.com/vjNQcCfb0q
— Lorenzo Gelardo (@LorenzoGelardo_) April 26, 2026
Finalmente el resultado se consumó con triunfo para Huesca, pero lo más importante terminó siendo la batalla campal que se desató. El fútbol perdió, pero poco le interesa al Huesca que de a poco sueña con la permanencia en segunda.

