El entrenador del Benfica cargó contra la actitud de Vini.
El Real Madrid dio un paso firme en la ida de los playoffs de la UEFA Champions League al vencer al Benfica, en un cruce cargado de tensión y cuentas pendientes. Los merengues se tomaron revancha de la última fecha de la fase de liga, cuando los lusos se impusieron y empujaron a los blancos a esta instancia. En un duelo de alto voltaje, el equipo español mostró carácter, temple europeo y eficacia en los momentos clave. No fue un partido sencillo, pero sí uno que dejó sensaciones positivas de cara a la vuelta.
El desarrollo del encuentro fue parejo durante largos pasajes, con un Benfica intenso y un Real Madrid paciente, fiel a su libreto en noches continentales. La diferencia apareció en el complemento, cuando Vinícius Júnior se inventó un golazo para romper el cero y desatar el festejo visitante. El tanto fue un golpe anímico determinante, porque llegó cuando los locales buscaban adueñarse del trámite. El equipo de Álvaro Arbeloa supo administrar la ventaja y cerró un primer chico que puede resultar decisivo.
%uD83D%uDDE3%uFE0FJosé Mourinho: "¿En cuántos estadios ha tenido problemas Vinicius Júnior? No puede ser que marque un gol y se dirija a una grada llena con más de 60.000 espectadores. Es lo de siempre con el Real Madrid, ya sabemos cómo funcionan las cosas". #ChampionsLeague pic.twitter.com/Hucew4gaIX
— Miquel Blázquez (@BlazquezFont) February 17, 2026
Más allá del resultado, el foco se posó rápidamente en lo que ocurrió alrededor del arbitraje. José Mourinho, entrenador del Benfica, se marchó visiblemente molesto y terminó expulsado en la segunda parte. El portugués reclamó con vehemencia una segunda tarjeta amarilla para Vinícius Júnior tras una falta al borde del área merengue, entendiendo que la sanción era inevitable. La protesta fue tan airada que el juez no dudó en mostrarle la roja al técnico luso.
El partido también tuvo un momento delicado cuando Vinícius Júnior se quejó ante el árbitro por un supuesto comentario racista de Prestianni. La situación obligó al juez a activar el protocolo correspondiente, lo que generó un clima de tensión en el estadio. Durante varios minutos el juego estuvo detenido, mientras se seguían los pasos reglamentarios. Finalmente, el encuentro se reanudó, aunque el ambiente ya estaba claramente enrarecido.
En la conferencia de prensa, a Mourinho le preguntaron si consideraba provocador al brasileño y su respuesta fue tan filosa como reflexiva: "Sucede... ¿En cuántos estados ha pasado esto? ¿En cuántos estadios? ¿En cuántos? ¿En cuántos? Es un jugador de otro mundo, me encanta. Pero marcas un gol como este... pues sal en los hombros de tus compañeros. Se acabó el partido, ahí se acabó el partido." El portugués dejó en claro su admiración futbolística, aunque cuestionó ciertas actitudes dentro del campo.
Vinicius ya tenía amarilla e hizo esta falta...
— Mati (@matiasm_02) February 17, 2026
¿Y la segunda amarilla? pic.twitter.com/WyE5XKJrQh
Consultado específicamente por su expulsión, Mourinho no se guardó nada y redobló la apuesta con una declaración explosiva. "No... no... me expulsan por decir una cosa muy obvia: el árbitro tenía un papel que decía ‘Tchouameni, Carreras y Huijsen no podían ver amarilla'. Y no ha querido amonestar ni a Carreras, ni a Tchouameni. Se lo he dicho al árbitro. Porque tengo 1.400 partidos con el culito en un banquillo y él sabía perfectamente a quién podía amonestar y quién no." Sus palabras encendieron aún más la polémica.
Pese a las quejas y el enojo del técnico portugués, Mourinho también reconoció la superioridad del rival en el balance general del encuentro. "Sabemos cómo funciona la cosa. El Madrid ha merecido la victoria, ha sido más fuerte." Una frase que cerró la noche con cierta resignación y realismo. El Real Madrid festejó un triunfo clave, mientras que Benfica deberá apelar a una remontada épica si quiere seguir con vida en la competencia. La serie quedó abierta, pero el golpe inicial fue blanco.

