La polemica entre Vinicius-Prestianni sigue sumando protagonistas.
Lo sucedido en el encuentro de ida de los playoffs de Champions League entre Real Madrid y Benfica dejó secuelas que trascendieron el resultado y recorrieron todo el mundo del fútbol. El foco quedó puesto en el cruce entre Vinícius Júnior y Gianluca Prestianni, luego de que el brasileño denunciara ante el árbitro haber recibido un insulto racista durante el partido.
Según la acusación de Vinícius, el futbolista argentino le habría dicho "mono", lo que activó de inmediato el protocolo antirracismo. El encuentro estuvo detenido varios minutos mientras los oficiales buscaban pruebas audiovisuales o sonoras que confirmaran lo sucedido. Sin embargo, no lograron encontrar evidencia concluyente, lo que reanudó el juego, pero abrió una grieta profunda en el análisis posterior del episodio.
%uD83D%uDEA8%uD83D%uDDE3%uFE0F Lilian Thuram: "Jose Mourinho is a great coach with an exceptional career. He has worked with many black players in his life and that doesn't stop him from doubting the veracity of a racist act.
— Madrid Xtra (@MadridXtra) February 19, 2026
But how can he say that? But, who are you, Mr. Mourinho, to allow yourself to... pic.twitter.com/ehJxqFYeSU
Desde ese momento, el debate se multiplicó. Hay quienes creen firmemente en la palabra de Vinícius Júnior, entendiendo que el brasileño ha sido víctima reiterada de actos racistas en distintos estadios de Europa. Otros, en cambio, sostienen que Prestianni no habría pronunciado ese insulto y cuestionan la falta de pruebas que respalden la denuncia. La discusión se volvió intensa y el ida y vuelta no tardó en escalar.
En ese contexto, quien salió públicamente en defensa de su dirigido fue José Mourinho, entrenador del Benfica. El técnico portugués minimizó la situación y apuntó contra el comportamiento del brasileño dentro del campo de juego: "Sucede... ¿En cuántos estadios ha pasado esto? ¿En cuántos? ¿En cuántos? Es un jugador de otro mundo, me encanta. Pero marcas un gol como este... pues sal en los hombros de tus compañeros. Se acabó el partido, ahí se acabó el partido", expresó.
Las palabras de Mourinho no cayeron bien y provocaron una reacción inmediata de una voz con peso propio en el fútbol europeo: Lilian Thuram, campeón del mundo con Francia en 1998. El ex defensor, con pasado en Juventus, habló con L'Équipe y fue demoledor contra el entrenador portugués.
"José Mourinho es un gran entrenador con una carrera excepcional. Ha trabajado con muchos jugadores negros a lo largo de su vida como para dudar de la veracidad de un acto racista. ¿Pero cómo puede decir eso? ¿Pero quién es usted, Sr. Mourinho, para permitirse decidir lo que Vinícius Júnior tiene derecho a hacer o no? Hay un sentimiento de superioridad y narcisismo blanco en sus palabras", disparó Thuram, sin medias tintas.
Lejos de quedarse ahí, el ex defensor profundizó aún más su crítica y defendió con firmeza la palabra del futbolista brasileño: "El acto racista del que Vini fue víctima no está ligado a su comportamiento, sino al color de su piel. ¿Y cómo no vamos a tener en cuenta lo que dicen los jugadores? ¿Entonces es eso, Vinícius está loco, se inventó un insulto y corrió hacia el árbitro?", se preguntó con ironía.
Mourinho y Vinicius
En esa misma línea, Thuram involucró a otro protagonista del campo de juego: "Kylian Mbappé también lo escuchó, ¿entonces Mbappé también está loco? Los negros están locos, ¿es eso? Son paranoicos e inventan historias...", lanzó, visiblemente indignado por el enfoque que, según él, intentó instalar el entrenador del Benfica.
Por último, Lilian Thuram cerró su análisis con una frase tan dura como contundente: "Cuando Mourinho intenta hacernos creer que Vinícius Júnior es responsable del racismo que sufre, es patético. A través de este análisis, se convierte en una persona mezquina, en un hombre pequeño. Mourinho no analiza el acto racista como hombre, sino como hombre blanco. No estamos obligados a pensar a través del prisma de su color de piel". Una reflexión que volvió a poner el foco en una problemática que, lejos de apagarse, sigue golpeando al fútbol moderno.

