El entrenador portugués y una declaración para la historia
Los fanáticos de Benfica se irán a dormir siendo de los más felices del mundo. Su equipo derrotó a Real Madrid como local con un gol a los 97 minutos de su arquero, Anatoli Trubin, y eso sirvió para que sean los últimos clasificados a los playoffs de la Champions League. José Mourinho fue el encargado de orquestar este equipo de las Águilas que estaban fuera del torneo hasta el penúltimo segundo del juego.
El gol de Anatoli Trubin significó el 4-2 final con el que Benfica dejó afuera a Olympique de Marsella por la diferencia de un solo gol. Los fanáticos estallaron en el estadio al igual que los jugadores y el propio Mourinho, que no podía creer lo que estaba suecediendo contra su ex equipo.
Toda esa euforia que vivió el Estadio da Luz, José Mourinho la canalizó en el campo de juego, pero se guardó una porción para la conferencia de prensa, en donde dejó una de las frases más crudas de la temporada.
"Lo único que me gustaría que esta victoria trajera es un poco de respeto. Hago un llamamiento a mucha de esta gente para que no se suicide ni se tire de balcones, que se tranquilicen, el Benfica perderá y nos volverán a matar. Lo único que me gustaría es un poco de respeto para el Benfica y para los jugadores", sentenció Mou en conferencia de prensa.
Mourinho fala em "noite histórica" e visa críticos: «O Benfica vai perder e vão poder matar-nos outra vez...» https://t.co/CJR5RW7KUv
— Record (@Record_Portugal) January 28, 2026
Además, el portugués rescató enormemente el triunfo conseguido en el Estadio Da Luz: "Recuerdo ganar o perder en el último minuto; me había pasado varias veces, pero esta situación en la que vas ganando no es suficiente, luego piensas que sí y no lo es. Hay que cambiar las cosas y arriesgarse porque al final este balón podría haber puesto el 3-3 y aun así habríamos quedado eliminados. Ganar contra el Real Madrid siempre tiene un peso significativo. Esta victoria es histórica, importante desde el punto de vista económico y, aún más, desde el punto de vista del prestigio".
"Cuando saqué a Ivanovic y António [minuto 90+3], no tenía ni idea de si el 3-2 era suficiente, no tenía ninguna indicación. Entraron para asegurar la victoria. Cuando nos dimos cuenta de que no era suficiente, puse a Nico [Otamendi] a jugar arriba; no pude hacer más cambios. Cuando llegó la falta, puse a Trubin arriba. Dahl se quedó en el mediocampo. Para evitar jugar con 11, jugamos con 10, y el pequeño se quedó atrás porque ganar siempre era importante", explicó Mourinho acerca de su visión sobre el gol ganador.

