El delantero de Feyenoord sigue rompiendo redes en Países Bajos y es la expectativa mundial de su país de cara al país en su propia casa.
El año 2001 fue un momento muy complicado en Argentina. Con la crisis en la que se sumergió el país y la inestabilidad económica que derivó en un estallido social, el contexto no era el indicado para nacer.
A ese mundo llegó Santiago Giménez, hijo de Christian, recordado delantero de Boca y de extenso paso por el fútbol mexicano. Estuvo apenas tres años en ese caos de la Argentina, hasta que a su padre lo vendieron a Cruz Azul de México. Fue en la máquina cementera en donde empezó a dar sus primeros pasos, que terminarían en carrera.
Giménez arranó en Cruz Azul, como su papá.
Desde chico fue moldeando su estirpe goleadora y acá no hay regla de acomodo por su papá. Santiago empezó a crecer de manera superlativa y llegó con apenas 16 años al primer equipo, debutando en un partido de la Copa México Apertura del año 2017. Llamativamente, con el dorsal 302 en su espalda.
En sus comienzos, alternó entre la categoría reserva y primera, pero al comienzo los minutos no sobraron. Sin embargo, jamás bajó los brazos y tuvo un buen rendimiento en la Sub 20 del conjunto azteca con 16 goles en 43 partidos.
En el primer equipo los números le permitieron, siendo muy joven, sumar más de 100 partidos oficiales en un gigante del futbol norteamericano. En esos encuentros, anotó 21 tantos oficiales y logró alzarse con tres títulos: un torneo Clausura, una Copa MX y una Copa de campeones.
En su primera temporada en Feyenoord, ya fue campeón.
Feyenoord se lo llevó por una verdadera migaja: le pagó a Cruz Azul apenas 4 millones de euros por sus servicios en 2022 y sus cifras son se convirtieron en temibles. Tiene un gol cada dos partidos casi exactos: 28 tantos en 50 encuentros oficiales.
Una sola temporada le alcanzó para presentarse ante los ojos de Europa, donde además logró ser campeón de la Eredivisie, bajando a Ájax del pedestal. Esos números le bastaron para ser el mejor "mexicano" debutante en una liga UEFA, superando los registros de un tal Chicharito Hernández.
Su nivel ha sido tan importante que su valor de mercado se disparó y hoy está valuado en 25 millones, de acuerdo a Transfermarkt. Es más, varios equipos ya pidieron condiciones por el joven de tan solo 22 años, pero Feyenoord está tan ordenado en sus cuentas que no necesita venderlo ya. Transfirió a Orkun Kokcu a Benfica en 25 millones y Marouan Azarkan Robert Bozenik en 3 millones y medio entre ambos. Con ese superávit, puede quedarse a disfrutar de su goleador, quien tiene contrato vigente hasta 2026.
Giménez es delantero de área, su hábitat natural. Si bien en Cruz Azul jugó algunos partidos como segundo delantero, desde que puso un pie en Países Bajos fue siempre centro atacante. Ahora, quiere ganarse ese lugar en la Selección de México, país al que eligió representar por haber pasado casi toda su vida allí.
Tras asentarse en Europa, ahora va por un lugar en México.
Fue el Tata Martino el entrenador que lo citó y le dio un lugar en sus primeras convocatorias y ya suma un total de 14 partidos oficiales. ¿Sus primeras víctimas? Chile, Nigeria y Qatar. Ahora, peleará por ganarse un lugar en el once titular pensando en la Copa del Mundo que tendrá a los aztecas como una de las tres sedes. Tras el escandaloso adiós de Chicharito, los mexicanos ahora se ilusionan con los goles de Giménez.

