El refuerzo estrella del Mengao se perdió un gol impresionante
Flamengo se inundó de felicdad con el regreso del niño pródigo al club. Lucas Paquetá dejó West Ham y regresó al Menago después de siete años en Europa a cambio de 43 millones de euros que lo transformaron en el fichaje más caro en la historia de Sudamérica. Aunque fue presentado esta semana, el brasileño fue al banco de suplentes para el duelo ante Corinthians por la Supercopa de Brasil.
El desenlace de su regreso no fue el más feliz y, más bien, fue de lo más triste. Flamengo perdía 1-0 por el gol de Gabriel Paulista en el primer tiempo y, para colmo, Jorge Carrascal fue expulsado cuando regresó del entretiempo por un codazo a Breno Bidón en el cierre de la primera etapa.
El panorama para Flamengo era totalmente desalentador y Filipe Luis decidió mandar al campo de juego a Lucas Paquetá a los 58 minutos, en lugar de Pedro. El brasileño volvió a vestir la camiseta del Mengao después de siete años y 43 millones de euros invertidos en él.
Los primeros minutos de Paquetá fueron buenos y estuvo muy activo, pero lo que quedará para el recuerdo es el final del partido, en donde desperdició una chance vital y su equipo se quedó sin el título.
Iban 93 minutos y Flamengo seguía perdiendo 1-0 ante Corinthians. El Mengao se fue al ataque con Ayrton Lucas, que mandó un centro peligroso al área, la lograron peinar y la pelota le quedó a Paquetá en el área chica. El ex West Ham contrólo y casi abajo del arco sacó un remate muy fuerte que se fue por encima del travesaño.
INACREDITÁVEL! Após cruzamento de Ayrton Lucas da intermediária, Léo Ortiz divide pelo alto, e bola fica viva na área. Na sobra, Paquetá domina livre na entrada da pequena área, mas finaliza por cima e perde gol incrível!#flamengo #corinthians #supercopa #futebol pic.twitter.com/pn0gipxxjr
— ge (@geglobo) February 1, 2026
Esa ocasión fallada generó el lamento de Filipe Luis, que se lanzó al césped sin entender como su equipo no empató el partido. Para colmo, minutos después, Yuri Alberto liquidó el encuentro y convirtió el 2-0 final que le dio el título de la Supercopa de Brasil a Corinthians.

