Ney estalló contra un rival con el que se sacan chispas desde su época en PSG.
En los últimos días se habló y mucho del nombre de Neymar Jr en Brasil. Y no es casualidad: en año de Copa del Mundo, la posibilidad de que el astro vuelva a vestir la camiseta de la selección genera debate constante. En el entorno del Scratch especulan con una eventual convocatoria por parte de Carlo Ancelotti, quien evalúa su lista con lupa pensando en el gran objetivo. La gran incógnita pasa por lo físico: si Neymar llega con rodaje y continuidad, el italiano no descarta llamarlo.
Lo cierto es que este domingo, Neymar dio un paso firme en ese sentido. El delantero tuvo su mejor actuación desde su regreso y salió al rescate de Santos, que atravesaba un momento delicado en la tabla. Con dos goles decisivos, el Peixe venció 2-1 a Vasco da Gama y respiró aliviado. Más allá del resultado, el impacto del '10' fue total: jerarquía, liderazgo y eficacia en una noche clave.
%uD83D%uDEA8%u26A0%uFE0F Neymar: "Thiago Mendes... always him who wants to play tough. With all due respect, he's an idiot".
— Fabrizio Romano (@FabrizioRomano) February 27, 2026
"He's already injured me once at PSG. He told me he will do it again. Well... Let's see if he's man enough to injure me again". pic.twitter.com/SguV3sEtkP
Los goles de Neymar no fueron uno más en su carrera. Fueron una declaración de intenciones. Con movimientos explosivos, lectura de juego y definiciones de crack, mostró por qué sigue siendo un futbolista diferente cuando está bien. La actuación fue interpretada en Brasil como un mensaje directo hacia Ancelotti: Neymar quiere estar en la Copa del Mundo y lo está demostrando dentro del campo, donde más peso tienen los argumentos.
El show de Neymar Jr. fue completo y cargado de simbolismo. Tras su primer gol, mandó a callar a sus críticos y luego celebró bailando con el banderín del córner, en un gesto que recordó al estilo de Vinícius Jr. La imagen recorrió rápidamente las redes sociales y encendió a la hinchada del Santos, que volvió a ilusionarse con ver a su ídolo en plenitud.
Pero no todo fue sonrisa para el '10'. Otro de los focos del partido estuvo puesto en su cruce caliente con Thiago Mendes, mediocampista rival con quien arrastra una rivalidad desde su paso por Paris Saint-Germain. Ambos fueron amonestados y durante varios minutos coquetearon con la expulsión en un duelo cargado de tensión y reproches constantes.
Tras el partido, Neymar explotó en la entrevista a pie de campo y no se guardó nada. "Es un idiota", lanzó sin rodeos al referirse a Mendes. Y agregó, visiblemente molesto: "Siempre es él quien arma lío, quiere hacerse el machito, es siempre así. Con todo respeto, es un idiota". Las palabras del brasileño no tardaron en viralizarse y reavivar una rivalidad que viene de larga data.
Neymar Jr has 9 goal involvements in his last 7 matches %uD83D%uDC40%uD83C%uDDE7%uD83C%uDDF7pic.twitter.com/fxrjjiQFWj
— Brasil Football %uD83C%uDDE7%uD83C%uDDF7 (@BrasilEdition) February 26, 2026
La bronca de Neymar tenía antecedentes claros. "Me rompió una vez en el PSG y hoy me lo prometió otra vez. Vamos a ver si es lo suficientemente hombre como para volver a romperme", disparó, todavía caliente. El conflicto entre ambos nació en diciembre de 2020, en un PSG-Olympique Lyon, cuando Mendes protagonizó una dura acción que terminó con Neymar retirándose en camilla por un esguince de tobillo. Aquella noche, el volante vio la roja y recibió tres fechas de sanción.
En definitiva, la jornada dejó un mensaje contundente: Neymar está vivo futbolísticamente, quiere competir y no se esconde. Con goles, carácter y polémica, volvió a estar en el centro de la escena. Si el físico lo acompaña, la discusión sobre su presencia en el Mundial promete seguir creciendo. Y actuaciones como esta no hacen más que alimentar el debate en Brasil... y en el despacho de Ancelotti.

