El entrenador del Atlético Mineiro tuvo que ser separado por la seguridad y sus propios jugadores.
Jorge Sampaoli es, desde hace años, uno de los entrenadores más polémicos y temperamentales del fútbol sudamericano y europeo. Su intensidad en el banco de suplentes lo ha llevado a protagonizar fuertes cruces con árbitros, colegas y hasta con grandes estrellas del fútbol mundial. Lo cierto es que ahora, en su etapa al frente del Atlético Mineiro, el ex entrenador de la Selección Argentina volvió a ser noticia, aunque no precisamente por lo futbolístico.
El episodio se dio en el marco del clásico regional entre el Atlético Mineiro y el América Mineiro, un partido que, por naturaleza, se vive con un clima especial. Los clásicos suelen ser encuentros difíciles, ásperos, trabados y cargados de tensión, donde cada jugada se discute como si fuera la última. Y si a ese contexto se le suma la presencia de Sampaoli en el banco de suplentes, la intensidad se multiplica. El duelo no fue la excepción y terminó dejando una escena que rápidamente recorrió los medios.
Alberto Valentim treinador do América-MG chamou o argentino Jorge Sampaoli de "baixinho" e o tempo fechou no clássico mineiro.
— LIBERTA DEPRE (@liberta___depre) January 22, 2026
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Todo comenzó tras un gol convertido por Hulk, que desató el festejo del público del Galo, pero duró poco. El VAR intervino en la jugada, revisó la acción y determinó una falta previa en la gestación del tanto, por lo que el árbitro decidió anularlo. La resolución encendió la bronca inmediata de Sampaoli, que reaccionó con vehemencia y fue a protestar de manera airada al juez del encuentro, visiblemente disconforme con la decisión.
Luego de ese reclamo, el foco del enojo del entrenador argentino se trasladó hacia el banco rival. Sampaoli, notablemente molesto, le exigió al técnico del América Mineiro, Alberto Valentim, que regresara a su área técnica. Fue en ese momento cuando el entrenador local respondió con un gesto burlón, aludiendo a la estatura física del argentino, una provocación que resultó tan inesperada como innecesaria en medio de un partido ya caliente.
Ese gesto fue el detonante final. Jorge Sampaoli, fuera de sí, reaccionó de inmediato y se lanzó a increpar con furia a Valentim, en una escena que obligó a la intervención del personal de seguridad. La discusión subió rápidamente de tono y ambos cuerpos técnicos comenzaron a involucrarse, generando un verdadero caos en la zona cercana al túnel y a los bancos de suplentes.
La tensión no quedó solo en los entrenadores. Mientras el cruce continuaba, los bancos se sumaron al conflicto y el árbitro tomó cartas en el asunto. Uno de los asistentes de Sampaoli, Pablo Fernández, fue expulsado por su participación en el tumulto, mientras que dentro del campo de juego también se produjeron empujones entre jugadores y reclamos cruzados que reflejaron el clima espeso del clásico.
No importa el lugar, el motivo, la razón ni el contexto. Donde sea y en lo que haga, Sampaoli siempre será el tipo que da más vergüenza ajena del mundo mundial pic.twitter.com/O9LemEdyzR
— Panqui (@panquimolina) January 22, 2026
Finalmente, el partido terminó igualado y, pese al escándalo, ni Sampaoli ni Valentim fueron expulsados. El empate pasó casi a un segundo plano, opacado por una nueva polémica protagonizada por el entrenador argentino, que vuelve a demostrar que su paso por el fútbol brasileño no solo deja huella por sus equipos, sino también por reacciones que confirman su fama de técnico tan apasionado como explosivo.

