El entrenador brasileño hizo explotar todo
"Flamengo agradece a Filipe Luís toda su dedicación y logros a lo largo de su trayectoria como entrenador. Le deseamos mucho éxito en su carrera...", fue el escueto comunicado que presentó Flamengo en sus redes sociales para oficializar la salida de Filipe Luis del cargo de entrenador del primer equipo. Sin embargo, con el correr de las horas se fueron sabiendo más detalles de este tremendo desenlace.
Tras ganarle 8-0 al Madureira por la semifinal del campeonato carioca, Filipe Luis recibió a los directivos del Flamengo en el vestuario y la conversación duró solamente dos minutos. De acuerdo a la información de UOL Brasil, Filipe Luis quedó descolocado, al igual que los futbolistas.
El punto es que en las últimas horas, los altos mandos de Flamengo descubrieron que el entrenador negoció directamente con Chelsea cuando no quería renovar su contrato con el club brasileño. Al finalizar la Copa Libertadores, Filipe Luis se tomó unos días y le exigió al Flamengo un salario de 5.5 millones de euros, algo que la directiva no quería pagar, pero tras arduas negociaciones, se llegó al acuerdo.
No obstante, esos directivos habrían comprobado que Filipe Luis no quería aceptar porque esperaba la oferta del Chelsea. La cuestión es que desde Inglaterra le informaron que primero debía dirigir al Racing de Estrasburgo para tomar experiencia en Europa y luego llegaría al Chelsea.
Al saber ello, Filipe Luis desistió de ir a Europa y retomó las negociaciones con Flamengo, aceptando un salario millonario. Los directivos de Flamengo se sintieron traicionados porque arruinó con tensión el final de una temporada gloriosa.
Filipe Luis, echado.
Desde ese momento, la relación se rompió y ahora, con la comprobación de ello, Flamengo no dudó en echarlo del club. De hecho, la decisión fue tan directa que horas después, Flamengo eligió a Leo Jardim como reemplazante del primer equipo.
En el plantel profesional habría futbolistas enojados por la decisión que tomaron los directivos. Filipe Luis era cercano a ellos, el vínculo tenía diferencias pero sabían congeniarse aunque el rendimiento del último tiempo no fuera el mejor.

