El delantero, en su peor momento...
Atlético de Madrid fue directo en su postura y no hay proyecciones de que vaya a cambiar. A través de un comunicado, el club expresó: "Los miembros de la directiva del Atlético de Madrid han expresado unánimemente su pleno respaldo a la decisión del club de no negociar la transferencia de Julián Álvarez al FC Barcelona. Apoyamos plenamente la posición previamente comunicada por el club de que el FC Barcelona no ha cumplido con estos requisitos y, en consecuencia, no ha habido negociaciones, ni las habrá con ellos en relación con la transferencia de Julián Álvarez. El Atlético de Madrid está convencido de que nuestro jugador entenderá la decisión y se centrará en trabajar de la mejor manera posible para ayudar al club a lograr sus objetivos".
Con ese mensaje, Atlético de Madrid decidió cerrar el tema de Julián Álvarez y la salida para el delantero es bien concreta: o se queda en el club y pide perdón, o avanza con el Arsenal y se marcha a la Premier League por 140 millones de euros.
Sin embargo, esta situación que simplemente parecía una cuestión de mercado de pases, ya ha tomado un color de gravedad importante en otros aspectos. Por tercer día consecutivo, Julián Álvarez decidió no presentarse en la práctica del Atlético de Madrid y en este caso, dio un justificativo no menor: sufre depresión.
Julián, con depresión.
Por lo que se pudo saber, el futbolista presentó un parte médico al club en el que se determinó esa condición anímica y psicológica en este momento. Insólitamente, en redes sociales, los hinchas de Atlético de Madrid han tomado como una burla esta excusa, pero la realidad es que Julián atraviesa un momento mental delicado.
Hoy en día, Julián no está priorizando un mejor contrato, ni exige un salario mayor o algún privilegio interno. La realidad es que él tiene el deseo de jugar en FC Barcelona, pero desde Atlético de Madrid han apostado a un blindaje extremo para la carrera del futbolista.
"Julián está realmente mal, hubo personas que se encargaron de engañarlo, de confundirlo. Lo lamento muchísimo porque lo conozco, llevamos tiempo trabajando con él. Es una gran persona, un gran futbolista y profesional, pero ahora está pasando una situación muy difícil porque está completamente confundido. Está muy mal a nivel personal y profesional", explicó Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético de Madrid.
Vale recordar que Julián fue expuesto por orden de la directiva en el último partido ante Villarreal, donde acabó siendo echado del campo de juego, prohibiéndole saludar a los hinchas con el resto del equipo y recibiendo una ola de insultos en el Metropolitano.
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