El entrenador fue contundente...
El ciclo de José Mourinho en el Real Madrid no pudo haber comenzado mejor. El inicio de LaLiga lo tiene con dos triunfos importantes, ante rivales pesados como Espanyol y Real Sociedad, con un Vinicius lleno de confianza y un Kylian Mbappé decisivo. La particularidad de este momento es que Mourinho se muestra distendido, disfrutando de volver al club, pero con un detalle innegociable: no quiere que nada rompa esta armonía interna.
Luego de una temporada escandalosa en Real Madrid, Mourinho llegó imponiendo presencia, con disciplina, respeto, pero al mismo tiempo, en modo pacificador. Y el efecto dentro del equipo parece ser inmediato porque la unión parece ser total.
En ese contexto, Mourinho quiere tener a los mejores en su equipo y eso involucra a Thiago Pitarch. El mediocampista que tuvo minutos con Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa en la temporada pasada es un futbolista que enloquece a Mourinho y lo espera en su recuperación física tras una lesión.
Pitarch, en Real Madrid.
La cuestión es que en las últimas horas, Fulham, por pedido (precisamente) de Arbeloa, intentó fichar a Pitarch con una oferta contractual hasta 2031 y duplicando el salario que tiene en Real Madrid. El club inglés sondeó la posibilidad de negociar con la institución española, pero por orden de José Mourinho, no se accedió a nada.
Por lo que se pudo saber, y de acuerdo a distintos reportes, José Mourinho pidió no escuchar ninguna oferta por Pitarch porque considera que será un futbolista importante en el futuro inmediato. El español se destaca por su velocidad, presencia defensiva y cuando le tocó jugar, aportó personalidad a pesar de su corta experiencia.
De esta forma, el pedido de Arbeloa no será cumplido porque Mourinho no quiere saber nada con perder a Pitarch en este mercado de pases. Por su parte, esto es una inyección de confianza para el joven mediocampista, que tuvo posibilidades de salir a préstamo pero prefirió apostar a una oportunidad con el portugués.
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