El presidente de Boca y una decisión polémica
Luego de realizar una negociación fugaz, Rodolfo Arruabarrena se convirtió en el nuevo entrenador de Boca Juniors, firmando por 18 meses y llegando al final del ciclo de Juan Román Riquelme como presidente. El entrenador argentino comenzó su segundo ciclo en Boca Juniors, con una pretemporada importante y sabiendo que está obligado a ganar un título.
En ese contexto, Arruabarrena ahora tendrá que tener el tacto para manejar una situación compleja porque Riquelme decidió cerrar el fichaje más polémico de todos: Sebastián Villa. El delantero colombiano, que es figura en Independiente Rivadavia de Mendoza, siempre fue el deseo de la directiva de Boca Juniors y ahora lo concretó tras pagar 7.5 millones de dólares.
Hace unos años, su salida del club no fue la mejor, la relación con el presidente no terminó de la mejor forma, pero evidentemente eso quedó todo en el olvido. Riquelme siempre consideró que Villa era de los mejores futbolistas del país y era necesario en este equipo.
Hace unas semanas, el colombiano se refirió a esta posibilidad y señaló: "¿Si atendería a Riquelme? Claro, yo no le cierro las puertas a nadie. No hay que olvidar tampoco que en Boca gané 8 títulos y jugué una cierta cantidad de partidos. Mi paso por Boca no fue en vano. soy muy querido por los hinchas, miro mucho los mensajes que me escriben en Instagram o que me dejan. El cariño es recíproco, yo no le cierro la puerta a nadie".
Villa jugará en Boca.
Con todos esos factores en el medio, Boca Juniors emprendió una negociación extensa, desgastante, pero llegando a un acuerdo absoluto. Villa firmará un contrato de cuatro temporadas y en los próximos días, se sumará al equipo de Arruabarrena.
Como era de esperarse, gran parte de los hinchas de Boca Juniors explotaron de bronca porque Villa no tuvo la mejor salida del club, llegó a estar en una cuestión judicial con la institución y hasta se ofreció para jugar en River a principio de año. Lo cierto es que Riquelme borró todo eso y cerró su fichaje.

